Un poco de Historia…

La población del El Oro, enclavada en el Estado de México, debe su origen al fundo minero que se establece de manera formal, según el Historiador Blas Moreno (+), en 1772 a raíz del descubrimiento de una vetilla o clavito que contenía oro y plata, en el predio de la Familia Mondragón, su propietaria.

A partir de entonces, es poblada por gente de otros lugares, como Guanajuato, Zacatecas, San Luis Potosí, Distrito Federal, etc…

Incluso de otros países como España, Inglaterra, Francia, China, Líbano, Canadá, Alemania, Israel, Estados Unidos… en fin; se vuelve una ciudad Cosmopolita, atraídos sus pobladores por el mineral que le da su nombre.

Comercios comparables sólo a los de la capital del país, con mercancías que incluso, mencionan algunos que sólo se podían adquirir en el lugar…

Desde entonces inician operaciones diversas compañías mineras, que buscan aprovechar la riqueza del lugar, haciendo que El Real de El Oro, se convierta en una ciudad que goza de todos los beneficios propios sólo de lugares ricos y prósperos, como el servicio de energía eléctrica, agua potable, drenaje…

…Sin embargo, las condiciones de trabajo de los mineros, como en todo el país, al amparo del viejo dictador Porfirio Díaz; no eran las mejores.

Producto de ello, eran las constantes muertes por derrumbes, aplastamientos y demás, por no reunir las condiciones técnicas necesarias para garantizar la vida de éstos.

 

La Fórmula

Por otro lado y a la par del crecimiento económico del Mineral, también se pobló este, de negocios tales como cantinas y tabernas, que de alguna manera contribuían al olvido y “cura emocional” de los sinsabores del trabajo.

Una de ellas, ofrecía un licor que preparaba al gusto de la gente y que dadas las propiedades de su componente herbal, ayudaban a menguar las dolencias de sus comenzales… esta es su historia.